Libertad sexual y de género

La sexualidad y la identidad de género son elementos intrínsecos de las personas,
desde siempre. Cuando estas características humanas se encuadran en las conductas
o perfiles mayoritarios no se suscita ninguna incidencia. Por el contrario, cuando se
manifiesta algún tipo de comportamiento, práctica o aspecto que se sale de esa mayoría (que históricamente se ha identificado, de manera interesada, como normal o natural) surge el conflicto. Durante siglos, la identificación entre sexualidad mayoritaria
y sexualidad natural ha sido absoluta, aun existiendo ejemplos que desde el pasado
pretérito se han abierto paso para llegar hasta nuestro presente y desmentir esa homogeneidad. El peso de los valores culturales y religiosos traducidos en mecanismos
legales de represión (e invisibilización) de esa realidad minoritaria, pero existente, ha
sido determinante.